

Cain fue el primer hombre en tener un ombligo según la tradición cristiana, por haber nacido se una mujer, en cambio en la leyenda musulmana después de que Ala diese vida al primer humano, el diablo se puso furioso y escupió sobre su abdomen. Para remediar esa agresión Ala corto la piel contaminada dejando un pequeño agujero.
Desde entonces, el ombligo es fuente de inspiración de mitos, fantasías, tabúes y veneraciones.
En las culturas precolombinas, el ombligo era símbolo de fertilidad y prosperidad.
Fue censurado por el cine en sus comienzos, se prohibía mostrarlo, incluso era borrado en las antiguas fotografías de desnudos femeninos.
Actualmente en occidente es aceptado mientras que en varias culturas orientales aun es prohibida su exhibición por ser considerado inmoral, las mujeres de estas culturas no pueden mostrarlo.
Para los antropólogos la forma del ombligo de la mujer alude de manera subliminal a la del órgano sexual , si embargo la mirada le a dado trascendencia simbólica.
En la danza del vientre, baile en el que el ombligo de la bailarina se mueve sensualmente al compas de la música, según la mirada masculina, ha estado perseguida por los fundamentalistas .En Egipto, las bailarinas que practicaban este arte- cuyos orígenes datan del siglo XV a. de C. –vivían protegidas por guardaespaldas y solo actuaban en los locales que garantizan su seguridad.
Las bailarinas egipcias fueron informadas oficialmente de la inmoralidad que suponía exponer el ombligo en sus bailes folclóricos y se las obligo a cubrirlo, hace doce años amenazaban de muerte alas bailarinas que desobedecían.
El ombligo es inútil a nivel fisiológico y sin embargo este orificio tiene categoría de eco genital, es decir su visión recuerda a nuestro subconsciente al órgano sexual femenino. Es por eso que es le centro de la seducción en las danzas orientales que suelen mostrarlo.
Y el pierceng en el Ombligo.
El anillo umbilical ha dejado de ser signo exclusivo de los faraones del viejo Egipto como Ramsés III, para ser ahora una expresión estética.
Que algunas bailarinas de danza del vientre lo usen para adornar su ombligo, o por moda no quiere decir que sea propio de la danzas árabes.
Este adorno cubre algo que no se quiere mostrar.
Desde entonces, el ombligo es fuente de inspiración de mitos, fantasías, tabúes y veneraciones.
En las culturas precolombinas, el ombligo era símbolo de fertilidad y prosperidad.
Fue censurado por el cine en sus comienzos, se prohibía mostrarlo, incluso era borrado en las antiguas fotografías de desnudos femeninos.
Actualmente en occidente es aceptado mientras que en varias culturas orientales aun es prohibida su exhibición por ser considerado inmoral, las mujeres de estas culturas no pueden mostrarlo.
Para los antropólogos la forma del ombligo de la mujer alude de manera subliminal a la del órgano sexual , si embargo la mirada le a dado trascendencia simbólica.
En la danza del vientre, baile en el que el ombligo de la bailarina se mueve sensualmente al compas de la música, según la mirada masculina, ha estado perseguida por los fundamentalistas .En Egipto, las bailarinas que practicaban este arte- cuyos orígenes datan del siglo XV a. de C. –vivían protegidas por guardaespaldas y solo actuaban en los locales que garantizan su seguridad.
Las bailarinas egipcias fueron informadas oficialmente de la inmoralidad que suponía exponer el ombligo en sus bailes folclóricos y se las obligo a cubrirlo, hace doce años amenazaban de muerte alas bailarinas que desobedecían.
El ombligo es inútil a nivel fisiológico y sin embargo este orificio tiene categoría de eco genital, es decir su visión recuerda a nuestro subconsciente al órgano sexual femenino. Es por eso que es le centro de la seducción en las danzas orientales que suelen mostrarlo.
Y el pierceng en el Ombligo.
El anillo umbilical ha dejado de ser signo exclusivo de los faraones del viejo Egipto como Ramsés III, para ser ahora una expresión estética.
Que algunas bailarinas de danza del vientre lo usen para adornar su ombligo, o por moda no quiere decir que sea propio de la danzas árabes.
Este adorno cubre algo que no se quiere mostrar.